lunes, 3 de octubre de 2016

Barcos vikingos

Hace un par de meses hicimos este proyecto de historia de Nobis Pacem y había olvidado compartirlo contigo. Lo único que hice fue ponerles un video corto sobre barcos vikingos y conseguirles cartón. Ellos se encargaron de todo lo demás. Y con todo me refiero a usar silicón caliente (si hubo un par de quemaduras, pero es parte del proceso), cutters, conseguir piedras y plantas para sus naves, idear cómo las iban a armar, etc. Fue una actividad en la que mi participación fue prácticamente nula. Al final, ellos me explicaron los elementos de sus barcos. Los mayores hicieron dos pisos a los barcos, tenían sus compartimentos secretos en los que llevaban almacenados sus tesoros. 

Durante el proceso de armado, la casa se lleno de recortes de cartón, fieltro, plantas, piedras, palitos de madera, etc. Pero es parte del proceso creativo. A veces como mamás nos preocupa que no haya orden en la casa. Pero parte de su aprendizaje es dejarlos que echen a volar su imaginación.

A mi me sorprendieron sus resultados. Y entre los mismos hermanos se motivaban a echarle ganas. Uno de mis hijos si se sintió frustrado porque no le salía tan bonito como a sus hermanos mayores, pero creo que también es parte de aprender a tenerse paciencia y esforzarse para que las cosas les vayan saliendo mejor cada día. ¡Todo es aprendizaje en el hogar! Hasta esas situaciones que parecen adversas. 




Creo que lo mismo pasa con temas como cocinar, ayudar en casa, etc. A veces no les damos suficiente crédito a nuestros hijos. Permite que, con las debidas precauciones, usen la estufa, la plancha, lavadora, etc. Eso les dará independencia y seguridad. Claro que en la cocina habrá accidentes, pero ¿qué chef profesional no se ha cortado? No es que sea algo agradable, pero eso les ayuda a tener más precaución a la siguiente. 

Te cuento que mi hija mayor se rebanó un dedo (literalmente se cortó la tapita de un dedo con la rebanadora para papas). Fue muy dramático porque el pedazo de dedo estaba junto con las papas ya rebanadas y la mano le chorreaba sangre. Tuvo que salir con mi esposo al hospital, pero no le hicieron mayor cosa, nada mas le detuvieron el sangrado y le pusieron una gaza. Desde ese día, tiene mucho más cuidado al usar objetos filosos en la cocina. ¿Me da gusto que le haya pasado eso? No. ¿Creo que es parte de la vida? Si. Unos nos equivocamos de una forma, otros de otra, pero todos tenemos la oportunidad de mejorar a partir de los errores. 

Pero ya me estoy desviando del tema. Esto de estar sin tanta actividad me hace divagar mucho. Tenme paciencia por favor. Nos leemos en la siguiente entrada.

¡Ánimo, que el Cielo nos espera!